Debo Confesar que..Cuando estoy incómoda agarro el celular y hago como que hago algo. Confesar que...tengo un amor inolvidable y un secreto inconfesable, que en mi mente planeo conversaciones que nunca se van a llevar a cabo, que odio pelearme por una estupidez con alguien que realmente me importa, que odio cuando me dicen "te extraño", y no hacen nada para verme, que yo también dije: "me alegro por vos" y por dentro me moría de tristeza, que a mi también se me paró el corazón con el: "¿Te puedo hacer una pregunta?", que yo también tuve un nudo en la garganta cuando me enteré de algo, y tuve que fingir que todo estaba bien, que cuando no entiendo lo que alguien me esta diciendo sonrió hasta que se calle, que yo también tuve un ataque de sinceridad y luego dije: "Para qué lo dije?" que odio irme temprano de un lugar y/o quedarme sola un sabado por la noche. Confieso que cuando me siento perdida no puedo pensar en otra solución que correr directo a tus brazos y que no importa lo que pase, digas o hagas, siempre estare a tu lado. ♥
jueves, 13 de octubre de 2011
martes, 11 de octubre de 2011
╰☆╮...
"...Es el efecto que provoca tu aroma, tu presencia y tu insuperable fulgor. Si miro tus ojos, el otro yo se apodera de este corazón. No te has dado cuenta, lo sé… eres tan despistado a veces, que no puedo hacer más que adorarte, no obstante me pregunto ¿Qué pasaría si lo supieras?. ¡Fácil!. Te culparías .¿Verdad? Me tendrías lástima ¿No es así?. Porque lejos de corresponderme tu corazón está… no te culpo, ¡Jamás lo he hecho!. Pero no quiero correr un riesgo que difícilmente podré sopesar." ♥
Publicado por Janneth Dollanganger en 5:04:00 p. m. 0 comentarios
∵ qυoтє ∴
"Si aun estoy aquí contigo, es porque así yo lo he querido, porque comprendo perfectamente el pesaroso sentimiento del exilio, porque yo también he tenido el alma extinta y el corazón dividido."
Publicado por Janneth Dollanganger en 5:00:00 p. m. 0 comentarios
✖ иo мίяєs.✖
No me considero un cliché.
No temo llorar. No temo expresarme. ¡Que importa que me vean! soy una persona, tengo sentimientos y podría hasta alardear de ello. Me enorgullece ser una persona que siente y demuestra mucho.
Siempre he pensado que "ahora es cuando".
No temo que me lastimen por que confío en mis fuerzas, se que de las peores de las alimañas humanas, yo encabezo la lista.
Conmigo no necesitas adivinar. Soy esencialmente sensaciones, compasión, conmiseración, conmoción, afecto, piedad, ternura, dolor, tristeza, pesar, delicadeza, pasión, coraje, celos, molestia.
Soy estruendo.
Amo mi humanidad y siempre busco ver la de los demás así como no oculto la mía.
Entonces... ¿por que se me dificulta tanto explicarte lo que siento? ¡por que demonios me apena!
Tengo la teoría de que, en mi, funcionas como un amplificador de emociones, pero tus ojos curiosos, son mi atenuador, una resistencia que evita que pase la corriente implacable de mi huracán.
Publicado por Janneth Dollanganger en 4:15:00 p. m. 0 comentarios
◙ єsтє αмoяoso тoямєитo...
"...no entiendo tu actitud y parece k lo hago nunca es suficiente."
¿Cuantas veces me han dicho eso? a decir verdad muchas pero aun no logro acostumbrarme. Me duele mucho cuando me dicen eso, no mas por que no me entiendan que por saber, a ciencia cierta, que soy yo la del problema.
Siempre me ha sido muy fácil intentar entender y someter a análisis las personalidades y acciones de los demás (aunque mayoritariamente con resultados nulos) pero, cuando se trata de mi, se complica más. No me entiendo y no deseo entenderme. La razón: la seguridad de no querer saber razones ni obtener respuestas. No me gustarán, eso seguro.
Pero dejando eso de lado, ¿realmente pido mucho o no soy especifica al pedir lo que anhelo? ¿mis exigencias rebasan los limites? ¿cuesta tanto mantenerme feliz? ¿realmente se esfuerzan?
No pueden alegar que el mensaje no se entiende, siempre grito fervientemente lo que quiero, literalmente.
Tampoco se me puede acusar de pedir el nilo, básicamente deseo:
*Que me escuchen.*Que me quieran.*Que me acepten.
Siempre he pensado que lo importante no es entenderse sino aceptarse.
Y a veces no se distinguir, si pido mucho o me conformo con poco. Me siento culpable cuando pienso que exijo cosas imposibles y, al instante me siento furiosa al pensarme conformista, cuando me acecha la idea de que no me son recíprocos. Por que, si de algo estoy segura, es que a esa persona a la que le pido algo, yo le cumpliría hasta el ultimo capricho, lo que me pidiese.
El siempre ha estado por encima de los demás y me duele pensar que yo no.
¡Lo se!, ¡Que pretencioso de mi parte querer ser para el lo primordial! ¡Que aprensión la mía! ¡y que egoísta! que extraño querer hacer de la amistad un trueque. Pero así soy yo. no tengo otra explicación mas congruente.
¡Lo se!, ¡Que pretencioso de mi parte querer ser para el lo primordial! ¡Que aprensión la mía! ¡y que egoísta! que extraño querer hacer de la amistad un trueque. Pero así soy yo. no tengo otra explicación mas congruente.
Si bien, pareciere que soy una niña emberrinchada, ¿tan malo y pesado es consentir mi actuar? yo lo hubiese hecho por el, sin chistar.
Pero el, es el y yo, soy yo. La diferencia es tan grande, la empatía tan poca y la condescendencia nula.
Me sentí tan sola y herida, mi orgullo apaleado, mi vanidad aplastado y mis sentimientos heridos. Tenía tanto deseo de hacerle sentir lo mismo que yo, quería vengarme y pensé que encontraría mi analgésico al lograrlo. Pero el cielo es justo y el karma mi mejor aliado (lo cual significa que también me riñe cuando me equivoco) y no cumplí ninguno de mis objetivos. El bien siempre triunfa, me dijeron, es algo estúpidamente cierto y por ende perdí la batalla que sola comencé y sola terminó.
Que querer mas terrorista e ingrato tengo para dar. Esa soy yo.
Así que, como es mi costumbre, me puse a leer buscando respuestas. Suena tonto, pero ¿que mejores consejeros que filósofos, escritores, pensadores y poetas?, con frases celebres, poemas y libros todo se entiende mejor.
Y esta vez mi consejera es Sor Juana Inés de la Cruz ♥ ella y yo, estoy segura, ¡hubiésemos tenído una platicas realmente fructíferas!
Este amoroso tormento...
Este amoroso tormento
que en mi corazón se ve
sé que lo siento, y no sé
la causa porque lo siento.
Siento una grave agonía
por lograr un devaneo,
que empieza como deseo
y para en melancolía.
Y cuan con más terneza
mi infeliz estado lloro,
sé que estoy triste e ignoro
la causa de mi tristeza.
Siento un anhelo tirano
por la ocasión a que aspiro,
y cuando cerca lo miro
yo mismo aparto la mano.
porque, si acaso se ofrece,
después de tanto desvelo,
la desazona el recelo
o el susto la desvanece.
Y si alguna sin susto
consigo tal posesión,
que cualquier leve ocasión
me malogra todo el gusto,
Siento mal del mismo bien
con receloso temor,
y me obliga el mismo amor
tal vez a mostrar desdén.
Cualquier leve ocasión labra
en mi pecho, de manera,
que el que imposibles venciera
se irrita de una palabra.
Con poca causa ofendida,
suelo, en mitad de mi amor,
negar un leve favor
a quien le diera la vida.
Ya sufrida, ya irritada,
con contrarias penas lucho,
que por él sufriré mucho
y con él sufriré nada.
No sé en que lógica cabe
el que tal cuestión se pruebe,
que por él lo grave es leve,
y con él lo leve es grave.
Sin bastantes fundamentos
forman mis tristes cuidados,
de conceptos engañados,
un monte de sentimientos;
y en aquel fiero conjunto
hallo, cuando se derriba,
que aquella máquina altiva
sólo estribaba en un punto.
Tal vez el dolor me engaña
y presumo, sin razón,
que no habrá satisfacción
que pueda templar mi saña;
y cuando a averiguar llego
el agravio porque riño,
es como espanto de niño
que para en burlas y juego.
Y aunque el desengaño toco,
con la misma pena lucho,
de ver que padezco mucho
padeciendo por tan poco.
A vengarse se abalanza
tal vez el alma ofendida;
y después arrepentida,
toma de mí otra venganza.
Y si al desdén satisfago,
es con tan ambiguo error,
que yo pienso que es rigor
y se remata en halago.
Hasta el labio desatento
suele, equívoco, tal vez,
por usar de la altivez
encontrar el rendimiento.
Cuando por soñada culpa
con más enojo me incito,
yo le acrimino el delito
y le busco la disculpa.
No huyo el mal ni busco el bien,
porque, en mi confuso error,
ni me asegura el amor
ni me despecha el desdén.
En mi ciego devaneo,
bien hallada contra mi engaño,
solicito el desengaño
y no encontrarlo deseo.
Si alguno mis quejas oye,
más a decirlas me obliga
porque me las contradiga,
que no porque las apoye.
Porque si con la pasión
algo contra mi amor digo,
es mi mayor enemigo
quien me concede la razón.
Y si acaso en mi provecho
hallo la razón propicia,
me embaraza la justicia
y ando cediendo el derecho.
nunca hallo gusto cumplido,
porque, entre alivio y dolor,
hallo culpa en el amor
y disculpa en el olvido.
estro de mi pena dura
es algo del dolor fiero;
y mucho más no refiero
porque pasa de locura.
Si acaso me contradigo
en este confuso error,
aquél que tuviere amor
entenderá lo que digo.
que en mi corazón se ve
sé que lo siento, y no sé
la causa porque lo siento.
Siento una grave agonía
por lograr un devaneo,
que empieza como deseo
y para en melancolía.
Y cuan con más terneza
mi infeliz estado lloro,
sé que estoy triste e ignoro
la causa de mi tristeza.
Siento un anhelo tirano
por la ocasión a que aspiro,
y cuando cerca lo miro
yo mismo aparto la mano.
porque, si acaso se ofrece,
después de tanto desvelo,
la desazona el recelo
o el susto la desvanece.
Y si alguna sin susto
consigo tal posesión,
que cualquier leve ocasión
me malogra todo el gusto,
Siento mal del mismo bien
con receloso temor,
y me obliga el mismo amor
tal vez a mostrar desdén.
Cualquier leve ocasión labra
en mi pecho, de manera,
que el que imposibles venciera
se irrita de una palabra.
Con poca causa ofendida,
suelo, en mitad de mi amor,
negar un leve favor
a quien le diera la vida.
Ya sufrida, ya irritada,
con contrarias penas lucho,
que por él sufriré mucho
y con él sufriré nada.
No sé en que lógica cabe
el que tal cuestión se pruebe,
que por él lo grave es leve,
y con él lo leve es grave.
Sin bastantes fundamentos
forman mis tristes cuidados,
de conceptos engañados,
un monte de sentimientos;
y en aquel fiero conjunto
hallo, cuando se derriba,
que aquella máquina altiva
sólo estribaba en un punto.
Tal vez el dolor me engaña
y presumo, sin razón,
que no habrá satisfacción
que pueda templar mi saña;
y cuando a averiguar llego
el agravio porque riño,
es como espanto de niño
que para en burlas y juego.
Y aunque el desengaño toco,
con la misma pena lucho,
de ver que padezco mucho
padeciendo por tan poco.
A vengarse se abalanza
tal vez el alma ofendida;
y después arrepentida,
toma de mí otra venganza.
Y si al desdén satisfago,
es con tan ambiguo error,
que yo pienso que es rigor
y se remata en halago.
Hasta el labio desatento
suele, equívoco, tal vez,
por usar de la altivez
encontrar el rendimiento.
Cuando por soñada culpa
con más enojo me incito,
yo le acrimino el delito
y le busco la disculpa.
No huyo el mal ni busco el bien,
porque, en mi confuso error,
ni me asegura el amor
ni me despecha el desdén.
En mi ciego devaneo,
bien hallada contra mi engaño,
solicito el desengaño
y no encontrarlo deseo.
Si alguno mis quejas oye,
más a decirlas me obliga
porque me las contradiga,
que no porque las apoye.
Porque si con la pasión
algo contra mi amor digo,
es mi mayor enemigo
quien me concede la razón.
Y si acaso en mi provecho
hallo la razón propicia,
me embaraza la justicia
y ando cediendo el derecho.
nunca hallo gusto cumplido,
porque, entre alivio y dolor,
hallo culpa en el amor
y disculpa en el olvido.
estro de mi pena dura
es algo del dolor fiero;
y mucho más no refiero
porque pasa de locura.
Si acaso me contradigo
en este confuso error,
aquél que tuviere amor
entenderá lo que digo.
Publicado por Janneth Dollanganger en 1:33:00 p. m. 0 comentarios
martes, 2 de agosto de 2011
lα ġєитє qυє мє ġυsтα...♡
Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace en menos tiempo de lo esperado.
Me gusta la gente con capacidad para medir las consecuencias de sus acciones, la gente que no deja las soluciones al azar.
Me gusta la gente justa con su gente y consigo misma, pero que no pierda de vista que somos humanos y nos podemos equivocar.
Me gusta la gente que piensa que el trabajo en equipo, entre amigos, produce más que los caóticos esfuerzos individuales.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos serenos y razonables.
Me gusta la gente de criterio, la que no traga entero, la que no se avergüenza de reconocer que no sabe algo o que se equivocó.
Me gusta la gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, a éstos les llamo mis amigos.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente que trabaja por resultados.
Con gente como ésa, me comprometo a lo que sea, ya que con haber tenido esa gente a mi lado me doy por bien retribuido. ♥
Publicado por Janneth Dollanganger en 1:45:00 a. m. 0 comentarios
→ ωнo αм ί? ←
Realmente estoy confundida.
¿Quién soy yo? ¿Que me describe y da consistencia? ¿Que característica o peculiaridad me da valor? ¿Que me define?
No es que tenga problemas existenciales (aunque así lo pareciere) pero, ¿Quién soy yo?...
¿Soy el nombre? ¿Berenice o Janneth? ¿Quizás soy los apellidos? ¿Pérez o López? quizás ambos, aunque aun así seria una definición muy difusa ya que el 19,1% de la población tiene alguno de esos dos apellidos.
¿Y si soy mi estatura? ¿tan poquito soy?
¿o soy lo inteligente? ¿Tal vez soy las materias reprobadas?
¿o soy lo inteligente? ¿Tal vez soy las materias reprobadas?
¿Soy el número en la boleta o el número de casa?
También podría ser mi edad... o los años que me falten por vivir.
¿Soy ingeniero o soy la mesera? ¿Trabajadora o estudiante?
¿Y si soy solo un titulo? ¿Y si soy solo mi cara, los ojos rasgados, la nariz respingada o las inmensas mejillas?
¿Soy real o fantasía? ¿Soy lo que hay o lo que habrá? ¿Soy hoy o soy mañana? casi siempre me pienso como el ayer, pero, ¿realmente eso soy?
¿Soy algo palpable?
¿Soy acciones o sentimientos?
¿Soy la moral o soy lo inmoral?... ¿Acaso podría ser la tristeza? ¿O soy la alegría?
¿Soy cualitativa o cuantitativa?
También podría ser todo el conjunto...
¿Soy todo o soy nada?
¿Soy mexicana? ¿Cachanilla? ¿Qué es lo que me define?
¿Que?... ¿Soy los sueños? ¿Los logrados, los pendientes o los imposibles?
¿Soy amor o soy rencor? ¿Soy corazón o cerebro?
La verdad... no se quien soy, no se que me define, ¡que me da valor!
pero no me complace pensar que yo solo soy yo.
¿Tal vez soy...?
Tú dime.
Tú dime.
Publicado por Janneth Dollanganger en 1:22:00 a. m. 0 comentarios
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